La Mirada del Corazon
LA MIRADA DEL CORAZON
Cuando Raúl me dijo que iba a crear un blog donde todos los amigos pudiéramos compartir en la distancia lo que estábamos viviendo desde diferentes puntos de la tierra y abrirlo a todo aquel que quisiera compartir su mirada del mundo, de la vida, me pareció una idea genial, y un gran reto, no sabría por donde empezar o que contaros, los momentos vividos y los sentimientos se agolpan en mi cabeza y en mi corazón, desde que estoy acá miro la vida con otros ojos.
Comenzaré presentándome, me llamo Raquel, y nací en Barakaldo, Bizkaia, una ciudad rodeada de montañas en la margen izquierda de la ría de Bilbao. He hecho un largo viaje, del viejo al nuevo mundo, de la montaña al mar, de oriente a occidente y he visto que no existen fronteras ni diferencias entre los humildes seres humanos que lo pueblan, el mismo latido une los mundos a simple vista tan diferentes. Mi peregrinaje comenzó hace unos meses, en un pequeño pueblo de la costa de Marruecos llamado Larache, pequeño en el mapa pero grande por el corazón de sus gentes; después viaje a Perú sin saber cuanto tiempo me iba a quedar ni que me iba a encontrar, quería conocer de cerca la realidad de esta tierra, y descubrí un mundo increíble, realmente hermoso, por sus paisajes, por su cultura, sus tradiciones, pero sobre todo por el corazón de sus pobladores, como sucedió en Larache.
La razón de mi peregrinaje nace de la inquietud, más bien de una necesidad vital, convivir y compartir el día a día con los pobladores de esta tierra, abrir las puertas al mundo de las emociones, de los sentimientos en una tierra donde las relaciones humanas y los sentimientos se viven de forma más auténtica, más libre, menos contaminada; en definitiva, seguir creciendo interiormente como ser humano.
Decidí comenzar mi peregrinaje en Perú colaborando con una ONG independiente, llamada IDIPS, que realiza proyectos en la zona de la sierra en la Región de La Libertad, entre otros lugares, sosteniéndose con subvenciones de otras ONGs o entidades extranjeras. El objetivo de su trabajo es la prevención, promoción y recuperación de la salud, construyen Botiquines de Salud en las comunidades o caseríos de la sierra, apoyando a la población para que se organice en Comités de Salud con autonomía y capacidad para gestionar los Botiquines y atender situaciones de emergencia en su propia comunidad.
Los Promotores de Salud que forman los Comités de Salud son personas voluntarias de las comunidades que con apenas formación atienden situaciones de emergencia en salud, y se forman en primeros auxilios con el apoyo de la ONG para poder prestar una primera atención, o realizar un seguimiento de los enfermos en sus propios caseríos ya que las Postas o Centros de Salud se encuentran en ocasiones a una o tres horas de camino a pie. Los Promotores también participan en la elaboración de aquellos documentos que registran el trabajo realizado y en la elaboración de nuevos protocolos de actuación en la atención del parto que respeten su identidad cultural, sus tradiciones y costumbres.

Los principales problemas de salud de la población de la sierra son las IRAs (Infecciones Respiratorias Agudas) y las EDAs (Enfermedades Diarreicas Agudas) que afectan principalmente a la población infantil, que tiene como problema añadido un elevado índice de desnutrición; otro de los principales problemas de salud es la elevada tasa de mortalidad materno-infantil. Las principales causas de estas enfermedades son el dificil acceso geográfico de los pobladores a las Postas y Centros de Salud; el elevado costo de los medicamentos; la no adecuación de los protocolos de actuación de los Servicos de Salud del MINSA (Ministerio de Salud) a la identidad cultural de los pobladores; la falta de información en los pobladores sobre cómo hacer una adecuada gestión de su salud o de los propios recursos naturales de la zona.
IDIPS trabaja en estas áreas a través de varias líneas de intervención: la construcción de los Botiquines de Salud Comunales y de la organización de la problación a través de la creación de Comités de Salud que llevan a cabo un trabajo de prevención, promoción y recuperación de la salud de los pobladores; la mejora de las condiciones de habitabilidad y equipamiento de las Postas y Centros de Salud; la realización de un trabajo de investigación a cerca de la realidad cultural de la zona, mediando entre los profesionales de las Postas y los pobladores con el fin de crear protocolos de intervención con adecuación cultural, respetando las costumbres de las mujeres gestantes y en particular en el momento del parto, adecuando las Salas de Parto y construyendo Casas de Espera para que las mujeres y sus familiares puedan alojarse hasta el momento del parto disminuyendo de esta manera el índice de mortalidad materno-infantil.
Quisiera destacar el increíble esfuerzo humano que realizan tanto los profesionales de la ONG como los pobladores de la sierra para mejorar las condiciones y la calidad de vida de sus familias y de los pobladores de su comunidad. Imaginaros lo que supone caminar por los Andes a 2.000 o 3.800 metros de altura donde los caminos son difíciles de transitar, donde para llegar a las comunidades el único acceso son trochas carrozables, sólo se puede acceder con animales, en moto o andando, a veces desplazarse hasta una comunidad suponen de dos a tres horas de caminata por el monte y ese es el inicio del día porque el trabajo comienza una vez que llegas a la comunidad. Los Promotores dejan sus chacras, sus animales, que suponen el sustento de sus familias para atender las situaciones de emergencia, construir los Botiquines, acompañar en la noche o en el día a los pobladores enfermos o a las mujeres que se ponen de parto hasta la Posta o Centro de Salud más cercano para que puedan ser atendidos por los profesionales y todo ello lo hacen de forma voluntaria, con sencillez y humildad, con la única recompensa de saber que estan mejorando las calidad de vida de su comunidad y de sus hijos.
No sólo los adultos trabajan por impulsar su comunidad, quisiera terminar mencionando a los más chiquitos, a los niños, al futuro de nuestra tierra, ellos caminan todos los días de una a tres horas por la sierra para llegar a la escuela a las 8 de la mañana, bajan corriendo la ladera del monte para no llegar tarde, con una pequeña bolsa al hombro y apenas unos yanquis en sus pies, cuando regresan a casa ayudan en las tareas del campo, hacen las tareas de la escuela y en su tiempo libre juegan al boleibol, no os imagináis con que fuerza y energía.
Caminar durante dos horas por los Andes a 3.800 metros de altura mereció la pena, la recompensa, la risa inocente y libre de Magaly que todavía suena en mi cabeza, la mirada inocente de Erika, linda, hermosa, la sonrisa de Marisol tras su tímida mirada, la fuerza de Deysi que conseguía poner firmes a todos los niños, la capacidad creativa de Oswaldo de crear con todo lujo de detalle una pintura hermosa con sus manitas, la mirada de un niño descubriendo sus manitas pintadas y crear con ellas un dibujo. Compartir camino con Manuel, Maribel, Benicio, acompañar a Mechita a la chacra, hacer chancai con Mari, Elvi y su hijo Yelsin, hacer pan con Vicente y Genara. Son muchas las personas con las que he compartido y vivido en estos meses, quisiera aprovechar para dar las gracias a IDIPS que me brindó la oportunidad de compartir con ellos sus proyectos, sus sueños, a todos los compañeros de la ONG y en especial a Luz que me brindó la oportunidad de trabajar con ella, me abrió las puertas de su familia, y el calor que allí encontré hizo que decidiera quedarme más tiempo, el calor de la familia Mamacha, Harold y Sandra, el calor de mis amigos en la distancia y de los nuevos amigos en Perú. Pero sobre todo el de mi familia, mis padres, que me ayudaron a dar los primeros pasos y siguen acompañádome en la distancia.
Lo que me trajo a esta tierra lo encontré y mucho más aún de lo que esperaba. Cuando paseemos por nuestra ciudad, vayamos a la cafetería de nuestro barrio, subamos al autobús o cojamos el metro de nuestra ciudad y miremos a nuestro alrededor, pensemos en las historias que hay detrás de cada persona, seguramente no serán tan diferentes a las que nosostros hemos vivido porque detrás de cada historia, hay algo que nos une a todos, el mundo de los sentimientos y de las emociones, no somos tan diferentes, la distancia no existe sólo las barreras que nuestros miedos, nuestro desconocimiento del otro y sobre todo de uno mismo ponen en el camino. Miremos al otro con los ojos del corazón.

Raquel...
Raquel os respondera a todos los comentarios del articulo...
Tu eres Marruecos nos Mira
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del.icio.us
me encanta sentirte viva....algo maravilloso crece en ti cuidalo....
TU AMIGO.... — 17-01-2008 - 01:48:34 GMT 3
Me alegra que con todos los caminos que hay nos hayamos encontrado en uno.
Sigue contándonos todo. A través de tí también estamos mirando y conociendo muchas cosas. ¡Gracias niña!
Cuidate. Besitos. Paloma
Paloma — 17-01-2008 - 12:22:38 GMT 3
Desde ese primer contacto contigo(ese abrazo, al presentarnos) supe k existe gente k merece la pena.Interesante, valiente, cariñosa y sobre to humana.Empapate de vida y cuidate.Un bezote
juani — 17-01-2008 - 20:33:29 GMT 3